Todo espacio esta sujeto a exhibición, depende de nosotros mirar o no


"Oiga usted Zeñó Manué": hay un jacarandá...

Con celeridad se construye el Gran Teatro Nacional. Linda con el Museo de la Nación y parte del área pública del museo ha sido cerrada para edificar un espacio común entre ambos edificios. Seguramente será un vértice cultural importantísimo. Sin embargo, en nombre del progreso, se han sacrificado viejos árboles que databan de los 70-90s del siglo pasado. Hay un sobreviente: un limeñísimo jacarandá (iacaranda acutifolia) que quedó fuera del cerco perimétrico de la construcción del teatro.





En la maqueta virtual del Gran Teatro hay 'espacio' suficiente para que el jacarandá forme parte de la jardinería de espacios abiertos. Si lo dudan, observen el video: imágenes al 0.27 al 0.30 minuto, donde hay palmeras inexistentes (sugeridas):







Conservar ese jarandá (tal y donde está ahora) es perfectamente compatible con la propuesta arquitectónica.



El grafitti firmado por OMEK adelanta la sana sensibilidad con que debemos proteger nuestros espacios verdes.



Este riego simbólico de OMEK nos obliga moralmente a procurar que nuestros árboles no se queden en el cómodo lirismo de los valses de Chabuca Granda (hermosos por cierto).



ZEÑÓ MANUÉ
¡Oiga usted.. Zeñó Manué..!
y nos estamos quedando
sin esa Lima de otrora,
tan querida y tan señora.
Sus calles como en la copla,
son unas calles cualquiera;
son unas calles cualquiera
camino de cualquier parte.
Ya no nos llevan al parque,
ni tampoco a la alameda,
ya las plazuelas se mueren
alumbrando su tristeza.
No perfuma la diamela,
no cae el jacarandá,
ni florecen los aromos
al llegar la Navidad.

¡Oiga ustéd.. Zeñó Manué..!
enamorado de Lima
que tejes para tu amada
con tus hermosas palabras,
un encaje de ternura
y una guirnalda dorada.
Vamos a cerrar los ojos
e imaginarla soñada.
Vamos junto a un surtidor
que nos cante su recuerdo
y que la luz de un farol
preste amor a nuestro ensueño;
y la flor de chirimoya
y el perfume a reseda,
adormezcan las mentiras
y nos traigan la verdad.

Dicen que hubo, alguna vez,
una Lima zandunguera,
alfombra jacarandá
que tenía sus veredas
soleada cerca a los cerros
y mojada cerca al mar;
dicen que hubo, alguna vez,
una Lima de bandera.

Tiene sus casonas bellas
las puertas de par en par,
ventana de reja y laja,
suave para caminar;
mampara de alegre ruido,
salones de medallón,
al fondo los ventanales
de encaje para mirar
un jardín, una ramada
y un huerto por madurar;
tiene sus casonas bellas
las puertas de par en par.

Desde un bracero encendido,
humitos de la alhucema,
te piden de no hacer ruído
porque hay un niño dormido;
y siente Zeñó Manué,
que en el aire está prendido
el aroma de mixtura
y en azafate servido;

y mira, Zeñó Manué,
cómo un trocito de cielo
se inclina para 'agüeitar'
por si se asoma la niña,
más allá de la cocina
en el patio en que se secan
al sol las tiras bordadas
y se pelan las gallinas.

¡Anda, pues.., Zeñó Manué..! vamos
al borde de un surtidor.



Quienes son estas hermosas criaturas que mueren estoicamente recordándonos que la via cruxis es universal y atañe a todo ser vivo que sufre el escarnio y maldad del 'otro': ese que sólo gira en su soberbia. Parafraseando el título del ensayo de V.H. Velázquez Cabrera, diré: árboles como ángeles.



PROTEJAMOS ESTE JACARANDÁ
.


Dirección: Javier Prado Este, cuadra 24. San Borja, Lima, Perú.



¿CÓMO?


CONTACTEMOS CON LAS AUTORIDADES DEL PROYECTO GRAN TEATRO NACIONAL, DEL MINISTERIO DE CULTURA, DE LA MUNICIPALIDAD DE SAN BORJA, DE LA MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE LIMA Y CON LA MAYOR AUTORIDAD DE NUESTROS CORAZONES.

Importantes personalidades del quehacer cultural apoyan a Ollanta Humala



El candidato presidencial Ollanta Humana presentó el 18 de abril a importantes personalidades que apoyan la propuesta de gobierno de Gana Perú. Fundamental paso para cohesionar los entornos académicos e intelectuales que reforzarán las políticas gubernamentales del candidato. Confío que el convocante no utilizará foro tan valioso sólo para asegurarse el sillón presidencial. Confío que los convocados tengan la suficiente entereza para construir, sin mezquindades ni glorias efímeras.

Sé que los temas gubernamentales son múltiples, sin embargo, hay uno que sólo es tomado en cuenta como accesorio: el quehacer cultural. Somos un país que no consume conocimiento ni belleza porque los mecanismos para acceder a ellos no existen: la mayoría de peruanos no tiene las oportunidades de una sólida educación escolar, de compartir espacios comunes (interacción social). A estas carencias se aúnan instituciones culturales con presupuestos paupérrimos que poco pueden hacer para masificar el gusto por lo peruano y lo universal, lo humano.

Hace pocos días, Gastón Acurio –nuestro reconocidísimo chef- empezó una campaña para evitar que las semillas transgénicas ingresen al país. Hay varias posturas al respecto, las más importantes: aceptar los cultivos transgénicos o descartar estos y promover los cultivos orgánicos. Y la dedición que los peruanos tengamos al respecto no tiene sólo connotaciones económicas o ecologistas: será una postura cultural. Esta actitud se construye en las escuelas, en los museos, en los parques, en las áreas de reserva natural, en … Dejar que Acurio y ‘unos cuantos ecologístas’ protesten ante la ignorante indiferencia de muchos es el resultado de la larguísima ausencia de políticas culturales en el país.



Fedora Martínez

Abril 22, 2011.

Candidatos presidenciales: cero en gestión cultural





En el debate entre los candidatos a la presidencia del Perú (2011-2016) lo más cercano a gestión cultural fue el estimulo a la educación y el turismo. Sin embargo, la educación entendida como la relación docente-escolar y el turismo como hacedor de dinero.

No se mencionó el rol que tendrá el novísimo Ministerio de Cultura. Castañeda perdió la ocasión para involucrar la vía de los Andes con el camino inca (Qhapaq Ñan) que será propuesto como patrimonio cultural de la humanidad. La lucha contra la pobreza quedó en la asistencia social, sin marcar la diferencia entre la emergencia (cierta, muy cierta) del alimento diario que deban recibir los más pobres y los valores (libertad, respeto, entereza, justicia) que deban ser consumidos con esos alimentos.

Una de las características de la gestión cultural consiste en la sutileza de cómo va transformando el entorno: mediante el deleite y el entretenimiento van ingresando a nuestras mentes el respeto y protección de nuestro patrimonio local, regional y nacional (bienes arquitectónicos y paisajísticos, objetos y acervos). Ese respeto se transforma en orgullo: ese orgullo -cual capullo- transforma hábitos y proporciona una nueva visión de nosotros mismos.

Nuestras manifestaciones culturales no son adornos que debamos colocarnos sólo para mostrar "nuestra tolerancia" o para ganar adeptos para este 10 de abril.

Fedora Martínez
Abril 5, 2011.