
Varios años atrás, supe de dos colegas que promovieron el retiro de las bancas del área de exposición de un museo. La razón: los vigilantes "ocioseaban" en l
Más reciente, muy reciente, un funcionario, con la autoridad que le da el cargo, retiró las bancas de una gran sala, aduciendo que el público no necesita sentarse...
Un museo, una sala o una galería requiere espacios de descanso
Contemplar una obra de arte desde la comodidad de una banca es muy efectivo. Da respiro al circuito y posibilita que en el descanso departa con mi silencio o intercambie ideas con mis acompañantes. Si realizo la visita con niños ¡necesito un descanso! ¡y ellos también!
Estas fotos son del Museo Louvre... ¿También debe quitar sus bancas?
Fedora Martínez
Enero 19, 2011




4 comentarios:
Hola Fedora, ya sabes que eso ocurre cuando ponemos en las áreas de cultura, en los puestos de servicio a la comunidad, etc, a personas que no tienen ni idea de lo que es "gestión cultural". Para ellos, eso lo hace cualquiera. Debemos pelear por que esos espacios sean ganados por profesionales y técnicos de la cultura. Por ejemplo, un Alcalde muy popular, ahora candidato por un cargo mayor, ha dejado antes de terminar su gestión como herencia al nuevo gobierno a 50 de sus ex funcionarios bajo los mismos criterios. La cultura no les vale nada a los que toman decisiones. Un abrazo! Julio Vega
Julio, tienes razón. La debilidad del Estado hace que cada nuevo gobierno realice planes de corto o mediano plazo, sin considerar el largo aliento. Sólo queda que los ciudadanos estemos atentos y activos. Me parece que el activismo cultural es una opción: interesados reunidos por una causa que usan el arte como herramienta para el cambio. Un abrazo. Fedora
Estimada Señora Fedora. Toca usted un punto que aunque parece trivial es importante dentro del manejo de las exposiciones. En la actualidad administro una sala de un museo (me abstendré de decir el nombre de la misma) y tenemos una sala de reunión al final de la misma, donde el publico puede sentarse y reflexionar. Sin embargo en muchas oportunidades he notado que los visitantes –los más de ellos extranjeros- se sientan sobre el suelo antes de culminar el recorrido, algunos incluso han llegado a echarse cual si estuvieran en un parque. En ese sentido procedemos a comunicarles a dichas personas que contamos con una sala de reunión donde pueden descansar pero que no podemos permitir que se sienten sobre el suelo pues están en un espacio público. Confieso que en mi adolescencia también me comporte de igual forma en alguna ocasión y ante ello recuerdo la reprimenda que nos dio a mi y a la amiga que me acompañaba en ese momento, un señor de avanzada edad, quien nos dijo muy serio que era una falta de civismo nuestra actitud. No lo volví a repetir y desde entonces trato de evitar faltas a la urbanidad, cada día se aprende algo nuevo pienso. Me gustaría saber su opinión sobre el hecho de que las personas asuman como normal sentarse en el suelo en una exposición. Saludos y gracias. Anibal.
Anibal, ¡gracias por el comentario!:
La vista final de mi nota es la escalinata lateral del Louvre. París, siendo París, tiene estas actitudes 'libertinas'... El tema es darnos cuenta si el turista o el joven se comportan así porque se 'sienten en su casa' (cosa encomiable) o se desperdigan en 'un pueblito de Sudamérica' porque 'se sienten en el patio trasero de su casa' (lo que es un insulto). T odo está en el balancín del buen gusto: creo que un gestor de museo como nosostros tiene el suficiente manejo psicológico como para darse cuenta de cual de las dos actitudes se trata. Si se diera lo segundo, habría que invitar -de la forma más convincente pero simpática- a tomar la actitud 'urbana', es decir civilizada. Pero no podemos darnos el lujo de perder un ambiente de descanso, por respeto a un mero 'manual de Carreño'.
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