ngo 08" hizo que Gossediletto cierre maletas con lienzos, óleos, paletas y pinceles incluidos. Viajó a México y se quedará varios meses . Ya recorrió Tampico, Tabasco, Veracruz y Puebla. Por estos días apura sus pasos por México DF. Nos cuenta que ya instaló su taller ... que sus caminatas, sus reflexiones lo conducen a una cosmovisión latinoamericana.
La obra de Gossedileto es de búsqueda. Con colores resueltos y texturas uniformes pocas veces quebrada, transita entre lo real y lo onírico. Su camino recorrido: el Perú, con el barroquismo indígena precolombino y los colores contemporáneos del mundo rural andino.
En su búsqueda cuestiona el espacio andino de Hanan, Kay y Uku Pacha (los mundos de arriba, el centro y abajo) como en Impetración e Icástica realidad.
Desde la angustia, yaciente con cuerpo y entrañas sumergidas en la tierra emerge. Su esperanza: nacer, salir . ¿Qué deja? ¿qué recibe? circunstancias, recuerdos, mundos oníricos y utopías que nacen en un mundo árido, desbordado de soledad, pletórico de ausencias, sin embargo es un Hálito de esperanza porque el yawar mayu, ese río que une los mundos aflora, con su historia, con sus recuerdos, con el agua necesaria para el hoy.
Gossediletto desde su hanan pacha, casi en friso, deconstruye personajes, los convierte en movimiento y color. Transforma el primer plano en un mundo interior, con símbolos, volutas, líneas adheridos en plomada a una imaginaria pared: Awaska, s/t, Tawaq Uchu. Su paleta, sus trazos también nos cuentan de investigaciones, de viajes, de convivir y hallar las mejores representaciones pictóricas de las fiestas campesinas como en Llankanchisraqmi, que nos envuelve en su color. Homenaje a la Virgen de las Nieves hace de una escena cotidiana un alarde de belleza y la aglomeración produce calidez por ese excelente manejo de los tonos neutros en contraste.







